fundacion otra
oportunidad de dios

Siempre hay una oportunidad para volver a empezar.

Acompañamos procesos de sanación integral frente a las adicciones, con enfoque psicosocial y fundamentos en la fe.

En la Fundación Otra Oportunidad creemos que toda persona merece volver a empezar. Somos un espacio de apoyo, restauración y esperanza para quienes enfrentan problemáticas asociadas a las adicciones, trabajando desde un enfoque psicosocial e integral, acompañado de principios y valores basados en la fe. Nuestro propósito es guiar procesos de sanación personal, familiar y social, ayudando a reconstruir vidas con dignidad y propósito.

La recuperación es un proceso, y cada etapa te acerca a una nueva vida.

Nuestro programa terapéutico está diseñado por fases, entendiendo que la recuperación no ocurre de un día para otro, sino a través de un proceso consciente y guiado. Cada etapa busca fortalecer la mente, las emociones, la conducta y la vida espiritual de la persona, brindando herramientas para reconocer el problema, tomar la decisión de cambiar, actuar con compromiso y mantener una vida libre de adicciones.

Fase Precontemplativa
Fase de Contemplación
Fase de Preparación
Fase de Acción
Fase de Mantenimiento

principios y valores

Espiritualidad

Mi Dios me rescata’ expresa nuestra fe en Dios como guía, refugio y fuente de fortaleza y sabiduría para el proceso de sanación y crecimiento personal.

Disciplina

Fomentamos la disciplina como base del proceso terapéutico, promoviendo responsabilidad, compromiso y cumplimiento de normas y actividades.

Compromiso

Tanto el personal profesional como los usuarios deben comprometerse con los procesos terapéuticos, la recuperación integral y el cumplimiento de las normas institucionales.

Respeto

Promovemos el respeto a la autoridad, a las diferencias, a la integridad física y psicológica de cada persona, y a Dios como guía espiritual.

Mi Dios me rescata

Nuestra frase bandera refleja la fe que nos guía en cada proceso. Creemos en Dios como fuente de fortaleza, sabiduría y restauración, y entendemos que la sanación no solo es física y mental, sino también espiritual. Desde esta convicción promovemos la humildad, el respeto, el perdón y el crecimiento interior como pilares del cambio verdadero.